viernes, diciembre 28, 2012

Maurice Ravel y la poesía de Mallarmé





El 28 de diciembre de 1937 moría Maurice Ravel, uno de los músicos más exquisitos del siglo XX.Como estudioso de las relaciones entre música y literatura, me gustaría, en este 75 aniversario de su desaparición,  resaltar la atracción que sentía por la poesía y, en particular, por la obra vanguardista de Stéphane Mallarmé. Del encuentro de Ravel con los textos de este poeta, nacería una de sus obras vocales más perfectas: Trois poèmes de Mallarmé (1913), para soprano, dos flautas, piano, dos clarinetes, piano y cuarteto de cuerdas. En ese momento, Ravel buscaba superar el desgaste del lenguaje tradicional. La poesía fue una ayuda preciosa en su exploración de nuevas vías de expresión. Siguiendo las tesis del poeta acerca de la búsqueda del sonido fundamental, Ravel emprendió su aventura basándose en la técnica del despojo y de los silencios tan presente en la teoría poética mallarmeana. En el primer poema, Soupir, Ravel desciende al vacío inminente. El deslizarse hacia la eternidad se sugiere con una escritura musical estática y despojada de artificios inútiles. De esta forma, la melodía se libera y acude a la llamada del poeta. La Belleza surge de la sencillez, de esa nada, "le néant", que planea en la escritura poética.
En Placet futile, segundo poema del ciclo, Ravel indaga más en el sentir del poeta. Así, penetra de manera magistral en los misterios de la máscara galante del texto literario. Pero la felicidad dieciochesca es sólo aparente. Inmediatamente, la música capta el verdadero palpitar existencial al que no le es posible la felicidad en un mundo hostil. La tonalidad es difusa, Ravel solamente  la sugiere, juega con una aparente atonalidad. De esta manera, se recrea la inquietud de una existencia angustiosa. Cuando el hermetismo del poeta entra en contacto con la alquimia sonora de Ravel, podemos decir que estamos en los umbrales de una perfecta unión músico-poética. Esto ocurre con el tercer y último poema del ciclo Surgi de la croupe et du bond, dedicado a Erik Satie. Ravel expresa su arte en un sistema armónico que evita toda orientación tonal. Se podría decir que aquí sitúa a la tonalidad en los confines del diatonismo. La frontera entre el canto y los instrumentos queda abolida. El acompañamiento vertical con acordes estáticos se enriquece maravillosamente en la desnudez de los espacios en blanco. Si a esto añadimos la profusión de cromatismos que marcan opacas disonancias y una línea melódica ambigua, podemos decir que la partitura de Ravel se funde con la música del silencio  a la que constantemente nos remite la poesía de Mallarmé. Ravel hizo una lectura muy profunda de los textos poéticos. Retomando el sentir de una experiencia metafísica que se observa en la poesía de Mallarmé, Ravel elevó la sintaxis musical al rango metafísico. En esta obra música y poesía mantienen un conjunto de relaciones que supera la realidad empírica. Sin duda, Ravel daba, así, un salto cualitativo abriendo el camino hacia las vanguardias que más tarde, a partir de los años cincuenta, en especial con Pierre Boulez, utilizarían el texto poético no como centro del discurso, sino como estado de energía que emana del mismo.

domingo, noviembre 11, 2012

La música como personaje fílmico: Todas las Mañanas del mundo



          La adaptación cinematográfica de un texto literario se sirve, en parte, de las técnicas novelísticas modernas, especialmente  de aquellas que utilizaron las vanguardias de principios del siglo XX. De ello ha dado cuenta la teoría de la literatura. Por medio de la Narratología se ha llegado a comprender la similitud de las estructuras presentes tanto en la novela como en el cine, así como el proceso de adaptación de una obra literaria a la gran pantalla. La novela y el cine son, en ese sentido, relatos que narran acontecimientos, reales o ficticios, siguiendo una lógica. No obstante, en lo que concierne a la voz narrativa o al punto de vista, el cine presenta un problema más complejo debido, sobre todo, a su doble naturaleza narrativa y representativa. La focalización en el discurso cinematográfico, la articulación de ver y saber establece una barrera entre las percepciones  de la lectura, provenientes de la diégesis, y la avalancha  de imágenes del discurso fílmico que guían nuestra interpretación.
La hermosa película Todas las Mañanas del mundo del ya fallecido cineasta francés Alain Corneu basada en la novela homónima de uno de los grandes escritores franceses actuales, Pascal Quignard, se enfrenta a los desafíos que acabo de esbozar pero también a otro, para nada menor, que consiste en hacer hablar a la música por sí misma más allá de los diálogos o de la imagen. Por esa razón, sería factible analizar este relato fílmico teniendo en cuenta lo que yo llamaría una estética de la audición musical. Tanto la novela como la película narran la relación entre dos músicos franceses de finales del XVII y de principios del XVIII: Monsieur de Sainte-Colombe y Marin Marais.  Ambas creaciones ilustran en toda su excelencia el papel que juega la música en una época de cambios estéticos y en un momento clave que marcará el rumbo de la Historia de la música europea. Partiendo de un guion escrito por el propio Pascal Quignard, Corneau nos propone una reflexión filosófica de la música en imágenes, al tiempo que la incomparable banda sonora de Jordi Savall, nos ofrece un tratado de los sonidos puros que puede alcanzar un virtuoso de la viola da gamba. Como dice el propio Sainte-Colombe, este instrumento es capaz de “imitar”  todas las inflexiones de la voz humana”. Aunque la novela de Quignard es muy rica y aborda un amplio espectro de temas, conviene señalar que la película de Corneau, sin descuidar otros aspectos,  se centra particularmente en la música. En este largometraje, la música posee aún más autonomía que en la mayoría de películas en la que es protagonista. Se podría incluso decir que este arte adquiere la categoría de personaje autónomo en el discurso narrativo. Más allá de la palabra, la música encarna la melancolía. Teniendo como base este leit-motiv, Corneau homenajea a la música expresando todas las potencialidades de colaboración entre el arte visual y el musical. El relato cinematográfico se convierte en el instrumento ideal, no sólo con el fin de que la música hable, sino también para que los silencios y las penas de todos los  personajes se expresen en una unión perfecta entre la imagen y el sonido. Al contrario de lo que ocurre con el relato escrito, la narración fílmica ofrece la posibilidad de desplegar imágenes que hablan por medio de los silencios o de la interpretación  musical. Si la novela literaliza la música evocándola por medio de los títulos, el dúo Corneau-Savall equilibra perfectamente los aspectos marcados por los silencios y las interpretaciones musicales de las obras que acompañan el desarrollo de la historia. Los gestos juegan también un papel determinante en el relato fílmico. Es indudable que la teoría del arte de tocar la viola desarrollada por Savall, mencionada más arriba,  adquiere una importancia notoria en la obra de Corneau, sobre todo en lo que se refiere al equilibrio entre la acción mecánica y a una idea precisa del sonido. Esta teoría se hace realidad en el relato cinematográfico con las interpretaciones del Tombeau des Regrets de Sainte-Colombe, obra musical que, por otro lado,  articula tanto la novela como el film, dando a este último su plena unidad narrativa. Además, es la obra que cierra el relato. Se escucha en el momento culminante en el que Sainte-Colombe y Marin Marais tocan por fin juntos. Se trata de una escena intensa porque es cuando el maestro siente que llega al final de su vida  y transmite su sabiduría musical a quien rechazó como alumno en el pasado. Más allá del problema de la adaptación de la novela al cine, podemos concluir que la música reina en la película en tanto lenguaje autónomo. Es más, se manifiesta capaz de transmitir la iluminación del arte auténtico que tanto se afanaron en buscar Sainte-Colombe y Marais. En cierta forma, la película de Corneau, respetando la armonía de la lengua escrita, consigue por medio de la música, ofrecernos otra dimensión de todos  los personajes. La música se convierte así en el medio ideal para analizar los tormentos existenciales que sufren. En suma, la música por sí sola, narra y expresa de manera magistral los silencios de sus vidas marcadas por el arrepentimiento y el llanto.

domingo, marzo 25, 2012

Adiós a un gran escritor


"Sostiene Pereira di averlo conosciuto in un giorno d´estate. Una magnifica giornata d´estate, soleggiata e ventilata, e Lisboa sfavillaba...." Así comienza "Sostiene Pereira"  de AntonioTabucchi, escritor italiano enamorado de Portugal que acaba de fallecer ¡Qué buenos momentos pasé leyendo este libro sobre la toma de conciencia de un viejo periodista infeliz y solitario en la Lisboa salazarista de 1938! Recuerdo que leí ensimismado casi la totalidad de la versión original italiana, no en la cafetería A Brasileira que aparece tanto en la portada de la edición original como en la versión castellana, sino en otro café emblemático de Portugal: O Majestic, joya del Art Nouveau tardío.

lunes, marzo 12, 2012

Intocable e indigerible




Se ha estrenado en España
Intocable (Intouchables) película francesa que ha tenido más de 19 millones de espectadores en el país vecino. Es incomprensible el éxito de esta obra tan esquemática y tópica, basada en un hecho supuestamente real, en todo caso seguramente muy retocado, en la que se nos presenta al hombre negro de los suburbios parisinos (les cités) como un ser primitivo de buenos sentimientos capaz de salvar existencialmente a un hombre blanco, millonario y tetrapléjico. El sexismo casposo se revela, para colmo, como uno de los hilos conductores del film, camuflado en parte por pretensiones de alta poesía Las diferencias de raza, clase y cultura quedan abolidas por la estereotipada complicidad de los personajes masculinos. Una historia inverosimil con un envoltorio de conformismo y superficialidad à la française.
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